Allí se agrupan la mitad de centros de apuestas de Brasil
Luego de haber pasado por una grave crisis, los bingos se recuperan y recaudan miles de millones de dólares al año. En febrero del año 2004 el presidente Lula da Silva exigía el cierre de los bingos, pero las salas no se quedaron de brazos cruzados y consiguieron permisos que garantizan su funcionamiento hasta el día de hoy.
En el estado de San Pablo se concentran la mitad de todas las 1.200 salas de bingo del país. Se estima que alrededor de 18 millones de personas visitan los bingos y que en ellos se mueven más de dos mil millones de dólares al mes. En total, se recaudan alrededor de 28 mil millones de dólares al año y cerca de 19 mil millones ingresan solamente en la región metropolitana.
Olavo Sales de Silveira, presidente de la Asociación Brasileña de Bingos, comenta que las salas de bingo reciben tres tipos diferentes de público: “A la tarde, hasta la hora de la novela, la mayoría son mujeres por sobre los 40 años. En el happy hour, predominan los hombres hasta las 21 hs. Después, las salas son ocupadas por matrimonios de todas las edades y grupos, generalmente personas que salen a cenar o al teatro y no quieren volver temprano a sus casas”, explica.
Con el fin de poder satisfacer todos los deseos de este público tan variado, las salas de bingos se orientan a seguir los pasos de Las Vegas y ya han comenzado a ofrecer, además del atractivo juego del bingo, otros entretenimientos, como ser, restaurantes con cocinas variadas, cafés, espacios para exposiciones y shows.